Sería alrededor de los años 58/60 cuando, según nos cuenta Juan Pérez Gil, “nos reuníamos en la pista del instituto “José Ibáñez Martín”, Carmelo Miñarro, Checa, Diego Clemente, (el hijo de D. Miguel Clemente, profesor de dicho instituto), Manuel Sanz, Carlos Alberola, los hermanos Collado, Jaime Carrasco y Luis Llamas, unos con más y otros con menos asiduidad”.