La temporada comienza con el firme objetivo de estar en la zona alta de la clasificación, para recuperar la categoría perdida hace cuatro años. Para conseguir el propósito se contó con jugadores muy jóvenes, con varios miembros del equipo júnior y con algún fichaje como el lumbrerense Ramón Sosa. Al frente de la plantilla, al inicio de temporada se situó José Luis Raventós, técnico conocedor de la categoría y que en un principio aceptó las condiciones del club, pero por diversas causas, no acabó la temporada.
La temporada ha sido brillante ya que sólo se han perdido tres partidos, dos de ellos frente al mismo equipo, Lorquí, y el tercero contra Murcia, en el último encuentro de la temporada regular. A pesar del buen ritmo de partidos, los jugadores pidieron a mitad de temporada un cambio en la dirección técnica, ya que consideraron que los métodos de Raventós no se adaptan a las necesidades de la plantilla. Como vino ocurriendo en los últimos años, Juan Pedro Casaú volvió a ser el recambio para el banquillo. Desde la llegada de Juan Pedro Casaú, el equipo se mostró más cómodo en la cancha y fuera de ella, formándose un grupo humano y deportivo clave en el éxito final.
El conjunto lorquino llegó a los play-off en unas condiciones inmejorables para alzarse con el triunfo. A pesar de que en las últimas ediciones de la competición el conjunto lorquino no supo afrontar la presión de un gran momento, en esta ocasión la madurez de algunos jugadores ha sido clave para superar los miedos del pasado.
Esta fase final se celebró en Totana durante los días 15 y 16 de abril de 2000. En la semifinal, Eliocroca se enfrentó a Águilas, en el cual se encontraban viejos conocidos de la afición lorquina como Alfonso Robles Segovia o Marco Antonio Asensio “Maicor” (ambos ex Joe Sánchez Eliocroca) amén de la presencia en este equipo del lorquino Marcial Re Ruiz, bien dirigidos, como de costumbre, por Pedro Bayona Marín; conjunto al que se le había ganado en los dos encuentros de la fase regular y que no opuso demasiada resistencia. En la gran final, los lorquinos volvieron a encontrarse con su bestia negra, Santomera, que los apeó de otras finales y que en esta fase final había eliminado en el partido de semifinales al equipo Base 2000 de Lorquí. El encuentro fue más duro de lo que los propios jugadores pudieron imaginar. Los lorquinos fueron por delante en el marcador durante buena parte del encuentro, pero en los minutos finales, Santomera, se puso por delante en el marcador. Fue entonces cuando apareció la figura de Santi Cruz un jugador que no ha contado con demasiados minutos esta temporada, pero que tomó la responsabilidad de los lanzamientos en los minutos decisivos, anotando dos triples cuando su equipo más lo necesitaba.
El triunfo del Eliocroca es el éxito de un proyecto que en su primer año de existencia ya está dando sus frutos, no solo en el plano deportivo sino también en el extradeportivo. Este ascenso permitiría abrir el camino a las opciones de escuelas deportivas y organización de eventos que la directiva tiene planeados para los próximos años.
La plantilla fue recibida por el Excelentísimo Sr. Alcalde de la ciudad, D. Miguel Navarro Molina, para expresarles la satisfacción del pueblo de Lorca por su éxito deportivo.